Son las 5.10 de la mañana y escribo con mucha indignación. Ocurre en el pueblo de Río Seco, donde a la policía la llevaron por la vieja ruta 38, en el límite con Villa Quinteros. Pueblo sin respeto, porque hay una autoridad que debe velar por el bienestar pero se nota la ausencia al respecto. No se trata de poner palos en la rueda, pero aquí hace falta que se imponga orden, porque es imposible dormir. Y todas las noches es la misma historia, con música a alto volumen en la zona de la plaza principal, donde ciertos drugstors parece que son bailantas, cantinas o peñas. Gente muy mayor no puede dormir, también hay enfermos. Y mucha gente de trabajo que no vive de la diversión como ese tipo de personas que no respetan y les da lo mismo. Por favor que las autoridades del Ministerio de Seguridad Ciudadana, y también el señor Jefe de Policía arbitren las medidas necesarias para que imperen el orden y el respeto en nuestra vasta comunidad. Lo necesitamos imperiosamente.
Paula Isabel Arévalo